Las bombas eléctricas de combustible garantizan el suministro al motor, pero fallan si el combustible está sucio o es de mala calidad. Esto puede reducir el caudal, la presión y causar fallos en la ignición.
Generalmente están en el tanque para mantenerse refrigeradas y lubricadas. Existen distintos tipos, como bomba de paleta y bomba de turbina, según su mecanismo. Un diagnóstico adecuado y mantenimiento regular previenen averías.