Regulación neumática de la altura del haz de luz del faro.

A mediados de los años 80 los vehículos de lujo comenzarón a montar la regulación neumática del alcance del haz luminoso de los faros. Esta tecnología quedó obsoleta con la aparición de los servomotores eléctricos y finalmente con la de los motores paso a paso.

Hubierón vehículos que montarón la regulación de altura del haz “por cable de acero” y también existen o han existido vehículos que han montado esta regulación con un circuito hidráulico cerrado.

básicamente la regulación neumática utiliza el vacío provocado por una bomba eléctrica generalmente, aunque pudiera tomarlo de una bomba mecánica o del colector de admisión del vehículo gasolina. Aplicando el vacío a un émbolo, podemos hacer que el vástago adopte distintas posiciones en su recorrido, con lo cual sí este vástago tira de la superficie reflectora del faro podemos conseguir regular el alcance del haz luminoso.

Se trata de una tecnología obsoleta, pero que en su tiempo fue muy novedosa.

En el vídeo podemos ver cómo se realiza la regulación neumática del alcance del haz de luz de un faro. Se explica el circuito neumático que controla la inclinación del reflector del faro. En la parte final ponemos en marcha un faro, podemos apreciar como el haz de luz corrige su altura en función de la presión o depresión en el cilindro encargado de regular la inclinación del reflector.

Figura 1

En la figura 1, podemos observar como el regulador de presión se encuentra en la posición 0, qué es la correspondiente a vehículo descargado.  En esta posición, el vacío es máximo en el circuito neumático, por lo tanto, el émbolo vence la fuerza del muelle, provocando que el vástago del cilindro se desplace hacia la izquierda, empujando la superficie reflectora hacia delante, provocando que el haz de luz alcance su máxima distancia.

Figura 2

En la figura 2, podemos observar que el regulador de vacío-presión se ha colocado en la posición de media carga, es decir posición 1 o 2 En esta posición la cantidad de vacío que llega a los cilindros neumáticos es menor, por lo tanto la fuerza del muelle del émbolo retrae  al pistón hacia la derecha, tirando de la superficie reflectora, y provocando que ésta bascule hacia abajo, disminuyendo de esta manera el alcance del haz luminoso.